lunes, 27 de octubre de 2008

Quiero irme a mi casa

No me hagáis esto. Dejadme ir.”

Golpe.

“Por favor, no he querido hacerlo, no sé que me ha pasado, lo siento…”

Golpe.


“Dejadme marchar, no volveré a hacerlo…”

Golpe.

Insulto.

Golpe.

Mi cara roza el suelo…no siento frío ni calor. Sólo dolor. Mi cuerpo magullado está indefenso. Me sujeto las costillas con una mano y me tapo la cabeza con la otra. Golpe tras golpe. No me dejan irme. Las cinco caras del miedo me miran desde arriba, sonrisas perversas y miradas depravadas. Disfrutan con esto. Yo no.

Humillación.

Golpe.

Quiero irme a mi casa

Entre insultos y vejaciones me despachan. Ahora sólo huelo sangre, mi sangre. El limbo entre realidad e inconsciencia se difumina. Apenas veo, mi vista está nublada. Noto como me levantan. Me esposan.

Golpe.

Levanto la cabeza y miró a mi alrededor. Veo con más claridad ahora. No hay mucha gente en la calle, la poca que hay se desentiende. Oigo sus pensamientos:

“Algo habrá hecho…”

Quería gritarles que no, que sólo había escupido, pero no tenía cuerpo. Había cometido el error de creer en la justicia, en la ley y en el Derecho. Un gran error.

Me meten en un coche. Los asientos son duros. Respiro. Ya no hay golpes.

Las esposas me aprietan. Quieren morder mi carne y, en honor a la verdad, lo consiguen. Lágrimas resbalan por mis mejillas. ¿Por qué me hacéis esto? No oso preguntar.

Quiero irme a mi casa.

Llegamos a un garaje. Me sacan del coche y me acompañan hasta una sala. Me quitan las esposas.

“-¡Desnúdate!”

Me desnudo. Entra un tercero. No sé porqué lleva guantes. Esto no me gusta.

Quiero irme a mi casa.

Golpe.

Golpe.

Desprecio.

Me recogen, ya casi desecho. En mi cara ya no hay lágrimas. En mi mirada ya no queda luz. Me han robado la dignidad. Me ordenan vestirme. Se ríen de mi, algo relacionado con el órgano reproductor, no llego a comprender, estoy confuso... Me miro y me doy cuenta de que mi piel ya no tiene el broncíneo color del verano, sino que está cubierta por un color pardo oscuro, incluso granate.


Me dan una manta y un petate.

Me meten en una celda.

Me tumbo.

Quiero morirme.

1 comentario:

Anónimo dijo...

ya ves,que entradón!!